La descripción

Este bimestre estamos trabajando con textos descriptivos. Entendemos por describir,  “representar la realidad con palabras”. Es decir, explicar, de forma detallada y ordenada, cómo son las personas, los lugares o los objetos.

Para eso es importante:

  • Observar poniendo todos nuestros sentidos para comprender y analizar  lo que describiremos con palabras posteriormente.
  • Seleccionar durante la observación sólo los detalles que sean importantes. No todo lo que estamos viendo y analizando es importante. Hay que intentar destacar aquellos detalles que den información útil.
  • Ordenar los datos que obtuvimos mediante la observación y la selección. Siempre que intentemos describir algo debemos basarnos en un orden.
  •  Ponerse a escribir una buena descripción. En este punto, debemos tener en cuenta factores como la exactitud y la expresividad. Debemos ser veraces a la hora de relatar lo que hemos observado. También es importante que tengamos un buen número de sustantivos, pero ante todo, lo más importante es que usemos muchos  adjetivos y verbos que puedan expresar a la perfección lo que hemos visto. Además, son muy utilizadas las  comparaciones o las metáforas.

Empezaremos con el trabajo de escritura individual y el grupal por eso es importante saber qué tenemos que tener en cuenta según sea lo que elegí para describir. Veamos…

La descripción de objetos:

Al describir un objeto, se debe tener en cuenta su nombre, que nos servirá para identificarlo y para referirnos a él, y sus características más importantes como el material del que está hecho, su color, forma, tamaño, textura, aspecto y partes. Además es necesario explicar para qué se usa.

La descripción de lugares:

Los rasgos de la descripción de ambientes son el predominio de frases breve, el respeto de un orden lógico que disponga los elementos de forma clara,de abajo a arriba o de derecha a izquierda.

La descripción de personas: el retrato

En un retrato se describen tanto rasgos físicos como la estatura, estructura corporal, forma de la cara, frente, nariz, cabello, aspecto general y vestimenta,  como también los psicológicos : forma de pensar, de comportarse, de hablar, gustos, costumbres del personaje.

Primero es conveniente describir los rasgos físicos y después las cualidades, formas de actuar, etc.

También se puede presentar al personaje en un ambiente específico.

Para realizar un buen retrato, es importante el uso de un vocabulario adecuado y el empleo de recursos expresivos como por ejemplo comparaciones, metáforas y adjetivos.

Ahora sí, vamos a crear el primer borrador de nuestra descripción individual. Creen un documento en Drive y compártanmelo como hacen siempre, para ir dejándoles mis comentarios.

Los leo, recuerden dar lo mejor de ustedes ¡SIEMPRE!

¡Muy buena escritura chicos!

Sandra

Esta entrada fue publicada en Prácticas del Lenguaje 2018, Secuencia Descripción - Trabajo Cooperativo. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La descripción

  1. Caro, sustantiva propia, levemente adjetivada. dijo:

    Otro que sabe describir es un tal Pablo Neruda, poeta chileno, que se autorretrató en este poema llenísimo de adjetivos. ¿Y el tuyo cómo sería? https://www.neruda.uchile.cl/entrevista/1.htm

  2. Caro, mamá de Luz. dijo:

    ¿Alguno vio Cyrano en el teatro? Es una historia de amor y soldados en la que el protagonista, de los de ser un espléndido galán… es muyyyyy narigón. En una parte de la obra, Cyrano describe su propia nariz de una manera asombrosa.
    “Pueden decirse muchas más cosas sobre mi nariz variando el tono. Por ejemplo, agresivo: «Si tuviese una nariz semejante, caballero, me la cortaría al momento»; amigable; « ¿Cómo bebéis; metiendo la nariz en la taza o con la ayuda de un embudo?»; descriptivo; « ¡Es una roca… un pico… un cabo…! ¿Qué digo un cabo?… ¡es toda una península!»; curioso; «¿De qué os sirve esa nariz?, ¿de escritorio o guardáis en ella las tijeras?»; gracioso; «¿Tanto amáis a los pájaros que os preocupáis de ponerles esa alcándara para que se posen?»; truculento; «Cuando fumáis y el humo del tabaco sale por esa chimenea… ¿no gritan los vecinos; ¡fuego!, ¡fuego!?»; prevenido; «Tened mucho cuidado, porque ese peso os hará dar de narices contra el suelo», tierno; «Por favor, colocaros una sombrilla para que el sol no la marchite»; pedante; «Sólo un animal, al que Aristóteles llama hipocampelefantocamelos, tuvo debajo de la frente tanta carne y tanto hueso»; galante: «¿Qué hay, amigo? Ese garfio… ¿está de moda? Debe ser muy cómodo para colgar el sombrero»; enfático: «¡Oh, magistral nariz!, ¡ningún viento logrará! resfriarte!»; dramático; « ¡Es el mar Rojo cuando sangra!»; admirativo; « ¡Qué maravilla para un perfumista!»; lírico; «Vuestra nariz… ¿es una caracola? ¿Sois vos un tritón?»; sencillo; «¿Cuándo se puede visitar ese monumento?»; respetuoso; permitidme, caballero, que os felicite; ¡eso es lo que se llama tener una personalidad!»; campestre; ¿Que es eso una nariz?… ¿Cree usted que soy tan tonto?… ¡Es un nabo gigante o un melón pequeño!»; militar: «Apuntad con ese cañón a la caballería!»; práctico: «Si os admitiesen en la lotería, sería el premio gordo». Y para terminar, parodiando los lamentos de Píramo: «¡Infeliz nariz, que destrozas la armonía del rostro de tu dueño!» Todo esto, poco más, es lo que hubierais dicho si tuvieseis ingenio o algunas letras.”

    • sandrarodriguez dijo:

      Muchas gracias Caro,leeremos todos juntos, en clase, esta descripción tan particular 🙂

      • Caro, mamá de Luz. dijo:

        de los de ser un espléndido galán… error de autocorrector: debería decir “lejos de ser un espléndido galán..”.

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